5 Razones por las que nunca alcanzas tus objetivos

Por estas razones es que sientes que nunca alcanzas tus objetivos. Descubrelas y eliminalas! #gabrielah #productividad #objetivos

Entrando al terreno de la productividad lo primero que escuchás es que para lograr cosas debes fijar objetivos.

Ahora, si llevas tiempo trabajando por objetivos sabés que esa idea no basta para poder hacer más, sino que a veces nos estresa peor y terminamos rindiéndonos antes de llegar a la parte más compleja.

Por eso, antes de ayudarte a organizar tus objetivos y tu trabajo para que seas más productiva, creo que es primordial que sepas con claridad por qué carajo no estás alcanzando tus metas ahora para que seas consciente de todo lo que hacés.

Porque al final, la productividad no significa hacer todo más rápido, sino que tiene que ver con que estés presente y que disfrutes el momento. Y el fijar objetivos, no tiene que ver con tachar numeritos en tu cuaderno, sino con que llegues a lugares impensados superando tus propios límites.

Más de eso, a continuación...

¿Arrancamos?

 

Razón #1: Elegís tus objetivos para el orto

Si no estás alcanzando tus objetivos, probablemente sea porque los elegís mal. Cuando trabajas por tu cuenta o decidís organizar tu vida, no tenés un jefe que te trae los objetivos mensuales sino que es tu deber elegirlos.

Tal vez escuchaste hablar sobre el sistema SMART, te guiaste por esa sigla genérica y te rendiste a los dos minutos. Porque sí, muy bonito muy bonito el método SMART pero es muy de libro del año del pedo. O sea que aburre. Y si aburre, cuesta más alcanzarlo.

Por eso, te propongo que cuando elijas un objetivo, tengas en mente la imagen final de lo que vos quieras alcanzar sabiendo que llegar ahí sólo depende de vos. Los pasos para llegar ahí los decidirás una vez que visualices un objetivo que te emocione y te ponga la piel de gallina.

Tu objetivo no tiene por qué ser “alcanzable”. Si vos te limitás de entrada, creeme que cuando la cosa se ponga difícil y tomes impulso para seguir adelante, si ese objetivo no está lejos ni genera emoción, ¿cuánto más podrás avanzar?

Te cuento algo, casi toda la experiencia que traigo a este blog está relacionada a las ventas. De primera mano puedo corroborar que los objetivos alcanzables están hechos para “perdedores”. Si sabés que tenés la capacidad para hacer lo que quieras, elegí un objetivo grande. Uno que te vuele la cabeza y te desafíe de entrada.

Si, por el contrario, no confiás en tus habilidades, fijate una meta chica. O mejor, no fijes ninguna.

Porque en realidad, la cuestión de fondo es que el fijar objetivos no sólo es para alcanzarlos, sino para crecer mientras trabajas para alcanzarlos. Si no confiás en tus habilidades, tus objetivos deberían ser lo suficientemente grandes para que las mejores y sobrepases tus límites.

Yo sé que si mis jefes me hubiesen planteado objetivos “alcanzables”, jamás hubiese tomado las herramientas de cierre que tengo hoy. Fue tanta la presión que viví que me obligué a aprender cosas que de otra manera no hubiera hecho. Es más, si no me hubiesen fijado objetivos tan altos, sé que hoy no estaría trabajando por mi cuenta.

 
  Imagen original de    Tribescale.com

Imagen original de Tribescale.com

 

Por eso vos colega, animate a fijar objetivos grandes, tan grandes, que te obliguen a crecer cada día. Si llegás o no, no será tan importante como los límites que romperás. Pero lo que es seguro es que superarás ese famoso objetivo “alcanzable”.

 

Razón #2: Fijas demasiados objetivos.

Está bien que te tengas confianza. Pero tanta confianza como para fijarte 10 objetivos grandes al año…mmm  Vos sabés que es una locura. Y por favor, no nos confundamos con el punto anterior. Es genial que elijas 1 sólo objetivo gigante que te obligue a romper tus límites todos los días, pero de ahí a que elijas 10 objetivos, es otra cosa.

Hay una frase popular re vieja que probablemente conozcas que dice “el que persigue dos liebres, no agarra ninguna”. Leeme bien, no sólo es una frase.. hay estudios que lo demuestran. Y probablemente a vos te pase todos los meses. La moda del multitasker ya pasó, por más divertido que suene serlo, tu mente no está hecha para enfocarse en varias cosas a la vez.

La moda multitasker ya pasó.

Combinando este punto con el anterior, es mejor que elijas un sólo objetivo desafiante que requiera toda tu atención, a que elijas varios objetivos sabiendo que no vas a alcanzar ninguno.

Claro que un gran objetivo, como por ejemplo, lanzar tu primer libro en Amazon y llegar a los top 3, requiere sub objetivos, tipo escalones, que deberás ir logrando uno por uno para acercarte al grande. Pero en realidad, todos están enfocados hacia el mismo. Por eso, en lugar de querer rockearla en Amazon, mientras lanzás 5 cursos online y a la vez, posicionarte entre los mejores Podcasts de tu nicho, mejor elegí un solo objetivo y metele todas las fichas ahí.

Acordate, si perseguís dos liebres, no agarrás ninguna. ¿En qué gran objetivo te enfocarás este año?

 

Razón #3: Tus objetivos no tienen fecha límite.

Obviamente el sistema SMART no está tan mal, yo sólo le sacaría la “A” de attainable o alcanzable, pero ahí el acrónimo perdería sentido - o sea, nadie recordaría el sistema SMRT… Ahora, la letra T significa time sensitive o con fecha límite. Tus objetivos siempre deberían tener un plazo límite para ser alcanzados y ese plazo no debería ser tu vida entera. Todo bien con querer irte en un crucero dentro de 10 años, pero podrías acercar esa fecha a una más actual.  

A lo sumo, te sugiero que te pongas el plazo de un año como mucho, ya que de esa forma no le das lugar a la procrastinación. Sabés que no podés dejar pasar la vida si tenés un objetivo que cumplir mañana.

No importa si sos de las personas precavidas o de las que dejan todo para último momento, cuando fijás una fecha para un objetivo que te emociona tus límites se siguen expandiendo y cada vez podrás alcanzar más cosas.

 

Razón #4: Elegís objetivos que no dependen de vos.

Este es un concepto difícil de digerir porque muchas veces cuando fijamos objetivos, sin darnos cuenta, le damos lugar a la “suerte” o a la participación de otros.

Por ejemplo, cuando fijas un objetivo para tu blog, como puede ser captar X suscriptores, implícitamente estás decidiendo sobre otras personas. Si no sos muy autocrítica, podrías llegar a echarle la culpa al internet por no lograr ese número, cuando en realidad vos sólo tenés poder sobre tus acciones.

En tal caso, si sabés que estás recibiendo X cantidad de visitas diarias y nadie se suscribe… ¿qué podés hacer para alcanzar el objetivo de X suscriptores? En lugar de enfocarte sobre el objetivo de suscriptores, cambia tu enfoque hacia objetivos tipo dominó.

Los objetivos dominó son aquellos que desencadenan otros logros, a partir de su propia realización. Entonces, si no estás recibiendo ningún suscriptor, probablemente sea porque no ofrecés nada a cambio o porque tus artículos no sean convincentes. También podría ser porque el ebook que presentás, no le llama la atención a nadie.

Si tuvieras que elegir una acción que sólo depende de vos, podría ser, crear 5 variaciones de leadmagnets dentro de los próximos 10 días, para testear cuál convierte mejor. Si logras armarlos, verás que como consecuencia ganarás más suscriptores que sólo dependiendo del mismo ebook.

Sabiendo cuál leadmagnet convierte mejor, podrías enfocarte en aumentar el tráfico de visitas, otra vez con un objetivo que sólo dependa de vos, como por ejemplo, escribir un artículo nuevo semanal, que siempre resuelva un punto de dolor o que responda a una pregunta de tu audiencia. El escribir ese artículo, sólo depende de vos.

 
 

Lo mismo sucede en ventas. Cuando se trabaja en pos de un objetivo de ventas, un vendedor profesional sabe que debe fijar un objetivo dominó para aumentar las posibilidades de venta que sí dependen de la decisión de otras personas.

Por ejemplo, en el mundo online, un objetivo dominó para una bloggera que quiere vender un curso online, podría ser obligarse a realizar una clase virtual por semana, en donde al final ofrecerá su curso. Si cumple con este objetivo y por dos meses alcanza el objetivo de realizar una clase por semana, es muy probable que venda mucho más que otra bloggera que sólo espera a que le caigan ventas de pedo por fuerza de gravedad.

Yo puedo comprobar esto, incluso  desde antes, cuando vendía cara a cara. Siempre tenía objetivos altísimos y la zona en la que estábamos ubicados, no era la mejor. O sea que la excusa de la falta de visitas calificadas era muy común. Pero siempre tenía a mano un teléfono y una lista de contactos fríos. Yo podía elegir si llamaba a esa lista o si me quedaba de brazos cruzados, esperando a que cayera un millonario. El objetivo dominó para mí era concretar 15 llamados por día. Hacer sólo una ya me daba dolores de panza, pero ese era el único objetivo que dependía de mí. Si nadie venía al local porque hacía mucho calor o mucho frío, no caía sobre mí, pero el hacer los llamados pertinentes para vender por teléfono, sí.

Entonces, si ya tenés en mente tu gran objetivo, te pregunto: ¿depende 100% de vos?

Si la respuesta es no, debajo de ese objetivo, fijá un objetivo dominó sobre el que vos tengas poder, y verás cómo el alcanzar ese, te acercará al objetivo original.

 

Razón #5: Le echas la culpa a la falta de tiempo

Lo sé, no tenés tiempo para nada. Por eso, no alcanzás tus objetivos. Si sabes que ese es tu problema principal, te pregunto: ¿vos sos responsable de crear el tiempo? ¿Depende de vos la creación del tiempo? Suena un poco ilógico, claro. En realidad estoy combinando este punto con el anterior.

Lamentablemente nadie tiene el poder de crear más tiempo, por lo tanto si no depende de nosotros, no puede usarse como excusa.

Lo que sí depende de vos y yo, es lo que decidimos hacer con el tiempo que tenemos. Ya que no podemos crearlo ni eliminarlo, podemos determinar qué hacer en el tiempo que vivimos cada día.

Para tomar control sobre las tareas que consumen tiempo, además de administrarlas, está bueno saber cuánto tiempo consume cada una. Si sabés cuánto tardás en hacer cada cosa, te será mucho más fácil organizar cada día.

Me imagino que no te veías venir este consejo, pero te juro que te cambiará la vida. Está claro que no sabés cuánto tardás en cada tarea, por eso, por el plazo de un mes, te animo a que midas tus tiempos. Sólo así podrás saber qué te conviene hacer, según el tiempo y la energía disponible.

Si sos bloggera, por ejemplo, y parte de tus acciones semanales es escribir emails para tus suscriptores.. te pregunto: ¿cuánto tardás en escribir un newsletter? O si trabajás en Marketing Digital, ¿cuánto tiempo tardás en responder todos los comentarios del IG cada día?

Lo bueno de medir el tiempo, no sólo es saberlo para administrar las tareas, sino que el saber que hay un reloj corriendo al costado te ayuda a enfocarte en cada una, terminandola más rápido. O sea que te volvés más efectiva y más consciente sobre todo lo que podés mejorar.

 
 Harvest es una app gratuita que está creada para empresas que deben facturar a sus equipos por hora.

Harvest es una app gratuita que está creada para empresas que deben facturar a sus equipos por hora.

 

En mi caso, uso Asana con Harvest, en donde activo el reloj cada vez que empiezo una tarea. Al final de la semana, puedo ver si realmente “no me alcanzó el tiempo” o qué es lo que puedo mejorar para la siguiente. Una vez que me sienta a gusto con mi cronograma, lo dejaré de usar, pero por ahora me mantiene súper enfocada.

Volviendo a la excusa de la falta de tiempo, si sos proactiva al alcanzar tus objetivos, no hay urgente o no urgente a la hora de administrar tus tareas. Hay acciones a realizar en un plazo específico de tiempo, y vos tenés un nivel de energía que llenar cada día.

Si sabés cuánto tiempo te lleva cada tarea que debes hacer, al planificar tu semana distribuyes cada una según el espacio disponible. Ahí verás si es necesario levantarte más temprano, o dejar de pasar tiempo en las redes sociales.

Personalmente creo que el cuadrante de urgente e importante no es muy productivo porque en la vida real, es difícil determinar qué cosas son importantes o no. Llevar a mi perro al río, puede ser tan importante como terminar de entregar una clase a un cliente. No hay una regla que me diga que debo hacer una cosa sobre la otra. Lo mismo con vos, está bien que todo sea importante.

Si aprendés a administrar tus tareas dentro del tiempo que tenés disponible, creeme que podés hacer todo lo que querés. Para ello, el primer paso es ser consciente de cuánto tiempo realmente necesitás y listo! Luego, como consecuencia acomodás todo en tu calendario y oh! magia, te sobre tiempo!

 

En resumen,

vos podés alcanzar los objetivos que quieras, siempre y cuando elijas aquellos que te emocionen y dependan al 100% de vos.

Si hasta ahora no alcanzaste tus objetivos, revisá si puede ser por alguna de estas razones y anotá cómo podés revertirlo:

  1. Elegís objetivos aburridos: Animate a ir por objetivos desafiantes que te pongan la piel de gallina.

  2. Tenés demasiados objetivos: Elegí sólo un objetivo grande a alcanzar, porque el que persigue dos liebres….

  3. Tu objetivo no tiene fecha límite: Dejá de postergar lo que querés hacer y fija un plazo de tiempo cercano!

  4. Elegís objetivos que no dependen de vos: Si es así, buscá un objetivo dominó que sí dependa 100% de vos y que su consecuencia afecte directamente a tu gran objetivo.

  5. Le echas la culpa a la falta de tiempo: Medí tus tiempos y probá administrar tus tareas según ellos. Verás que en realidad tenés más tiempo del que creés.

¿Viste?

Hasta lo imposible tiene solución.

A veces es necesario ser críticas y cambiar los lentes con los que vemos la realidad. No todo es tan estructurado como te lo hacen ver. Sos vos quien decide sobre tu vida y por eso, si hasta ahora no lograste ningún objetivo, es momento de que lo intentes otra vez.

Espero haberte ayudado con este post, colega!

Leo tus comentarios,

Gab,-

PD: Si usás Bullet Journal para organizarte, te invito a leer un post especial en donde te cuento cómo lo combino con Asana, un gestor de proyectos genial para emprendedoras digitales. Leelo completo acá.


Gabriela Higa.jpg

Autora: Gabriela Higa

Hey, soy Gab.

Mi misión es ayudarte a fluir como una ninja para que disfrutes de tu vida, escribiendo a diario en este blog sobre Pinterest para Negocios, Productividad y Visibilidad Online.

Tambien ofrezco un curso online de Asana y servicios de Gestión de Pinterest para emprendedoras y marcas con presencia online.

Comparte este post con tus amigos: