Cómo organizo mi vida y mi trabajo con Asana y mi Bullet Journal gracias al método GTD

¿Alguna vez tuviste la sensación de que cuanto más avanzás en tu proyecto, más lejos se siente la meta?

Yo me he sentido así por mucho tiempo desde que tengo memoria, y la verdad que es horriible porque a pesar de lograr un montón de cosas, nunca me sentía completa ni feliz de lo que estaba haciendo.

Fue hasta hace unos meses que decidí replantear mi existencia y poner en práctica distintos métodos productivos para poder sentir que puedo disfrutar cada logro sin sentir que todavía le debo algo de trabajo al universo.

Obviamente esto tiene una pizca de espiritualidad y mentalidad, pero entre tantos quehaceres, entre el negocio, mi casa y mis hijos de cuatro patas, esa parte quedaba solía quedar relegada.

Me mata cuando te dicen que pienses en el propósito de tu vida, como si el agujero de la persiana rota no interfiriera en absoluto en tu visión del universo.. por favor, señores!!!! Pongámonos serios.

Trabajo, dinero, comida, veterinario, medicamentos, trabajo, dinero, comida, veterinario, medicamentos… y aún avanzando en ciertos aspectos, sentía que el agujero en el que me estaba metiendo era cada vez más profundo.

 
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Cuando llegué al límite de esa voltereta, empecé a hacer menos, porque total, aún esforzándome no me sentía realizada, y fue en ese momento, en el que dejé de esforzarme, que me di muy fuerte contra la pared.

Tuve un lanzamiento horrible y la excusa que usé fue que mi bebé de cuatro patas se había enfermado tan mal que lo tuvimos que sacrificar, y que yo no tenía por qué esforzarme demás en lo laboral si ya había gastado todas las pilas en lo personal.

En otras oportunidades, me hubiese esforzado más en lo laboral para distraerme de lo personal, pero esta vez tiré la toalla y me hice la exquisita.

como me organizo con asana

Aposté a lo menos posible, porque “hey, la vida me tiene que recompensar mi pérdida. No todo depende de mí”, pensé. 

Pero por experiencia sabía que estaba evadiendo tareas importantes que en realidad sí dependían de mí, pero no quise esforzarme.

Es cierto. Tendría que haber parado o descansado, en lugar de ejecutar un plan tan vago. Pero aún descansando, me iba a sentir mal por no hacer nada, y por eso decidí hacer “algo, por lo menos”.

Luego de ver los resultados de mi lanzamiento, me choqué contra el propio muro que yo misma había creado. Era obvio. Hacer “lo menos posible” nunca estuvo en mi visión de trabajo.

Me senté a escribir en papel todo lo que había hecho bien o mal, y todo lo que había decidido NO hacer.

Ahí me di cuenta de que esas tareas NO implicaban mucho trabajo para hacer, pero eran tareas que requerían mi mejor energía.

No era cuestión de hacer mucho o poco, sino de hacer lo que para mí era mejor,

que en ese momento, hubiese sido descansar y recuperarme para lanzar bien.

Además de descansar, luego tendría que haber implementado un sistema de trabajo que me permitiese seguir aún estando con niveles bajos de energía, porque la vida es impredecible y uno nunca sabe qué desafíos acontecerán en el camino.

El estar descansada y con energía no es garantía de ejecución efectiva.

Y el tener claro tu propósito de vida, menos...

Para ese entonces ya había probado sistemas productivos como los siguientes:

  • Escribir Listas de tareas tipo TO-DO cada día, para tachar las tareas completadas: mis listas eran interminables y no terminaba una chota.

  • Reducir esas listas de tareas a 3 tareas claves: Podía listar las 3 tareas clave, pero me sentía mal al postergar otras mini tareas, que en la imagen final también eran importantes.

  • Dejar anotadas las tareas del dia siguiente antes de irme a dormir: La lista era la misma chotada, así que me iba a dormir bien para encontrarme al día siguiente con esa consecución de tareas estresante.

  • Empezar cada día preguntándome mi: “para qué”.... sin comentarios.

  • Poner el teléfono en modo avión para no distraerme a la mañana: Ya era costumbre porque odio el whatsapp y las notificaciones de todo tipo.

  • Método Pomodoro: Ejecutar tareas de manera enfocada por lapsos ininterrumpidos de 25 minutos, con 5 minutos de descanso. Idealmente se trabaja en 4 bloques de 25 minutos con descansos de 5 minutos entremedio, y media hora de descanso entre cada bloque. Por día podía meter 3 bloques, y me sentía bien porque avanzaba mucho, pero aún así al final de cada jornada no estaba segura de estar alcanzando los grandes objetivos.

  • Planificación semanal dominguera: Los domingos me sentaba a planear las tareas importantes a realizar de lunes a viernes, bloqueando horarios productivos para distribuir mi energía y creatividad según las tareas asignadas.

La combinación del método dominguero con el pomodoro había sido la forma más certera de realizar mis actividades efectivamente, combinandola con la poderosa herramienta Google Calendar, peeeeeeero todavía quedaban relegadas cosas extralaborales, como el orden y los arreglos de la casa o las mejoras de mis hábitos alimenticios - porque convengamos que el mealprep a veces lo hago para el culo y me alcanza para tres días, después meto fideo y bife como loco - y ni que hablar del cuidado de mis relaciones, tanto con mi pareja como con mi familia y amigos.

Al final había decidido trabajar por mi cuenta para ser una esclava de mi propia trampa.

¿Cómo era posible que no tuviera tiempo para ir a ver a mi ahijado?

Claro, la excusa siempre estaba: “Trabajo por mi cuenta y por eso, los fines de semana descanso para estar pilas toda la semana.

En ese descanso no me puedo ir de joda o ver a mis amigos porque si no, no rindo…” ahora que lo leo, veo que esta idea no tiene pies ni cabeza.

Algo me estaba faltando. 

Probablemente el universo ma haya tirado pistas de lo que me tocaba hacer, pero estaba tan metida en la “gestión del tiempo” que nunca calculé otras cosas, muy importantes, como la gestión de las tareas.

Hay una gran confusión respecto a la gestión del tiempo, y es que, en realidad, el tiempo no se puede gestionar.

Si no, podríamos encontrar la manera de producir más horas, pero no...

Todos tenemos las mismas 24hs…

En cambio, las tareas sí se pueden gestionar, ya que se pueden crear o eliminar. 

Fue en medio de esa búsqueda faltante que conocí cómo funciona Asana gracias a una bloggera americana llamada Megan Minns, a quien le debo mi vida por crear dicho material.

 
curso de asana
 

ATENTI: Asana es un gestor de proyectos, creado para que organizaciones como Google, puedan alcanzar sus objetivos y medir la productividad de sus equipos. Conocé 10 razones por las que te conviene usarlo, en este post.

Yo ya estaba usando el Asana para listar mis tareas, pero no me había dado cuenta de que se podían crear subtareas y que cada subtarea podía tener una fecha propia. 

No sé cómo explicarte la dimensión de esta función... O sea...

Quedé así:

O sea que, en lugar de tener una lista interminable de tareas, pasé a tener listas dentro de listas.

Y como luego descubrí que se podían relacionar tareas y subtareas con otros proyectos, sabía que al completar algunas iba a avanzar en otras.

Aguantá, sé que suena a algoritmo matemático...


Por favor, colega, te aviso algo.

Antes de poner alguno de estos consejos en práctica, leé este post hasta el final. Sí o sí necesito cerrar la idea para que conectes todos los puntos de productividad que te ayudarán a trabajar con menos estrés.


Ahora sí, volviendo a la idea de hacer listas dentro de listas para aprender a “gestionar” tareas en lugar de tiempos, vamos a ver algunos ejemplos.

Empecemos con un ejemplo profesional:

Al realizar un webinar o una clase virtual en vivo, hay muchísimas subtareas que hacen que uno finalmente pueda hacer el webinar.

Y son subtareas tan simples y pavas como “Crear un Link personalizado en Bit.ly”.

Esa tarea lleva literalmente 2 minutos, pero el hacerlo me habilita para crear posts promocionales para Facebook.

¿Cómo se ve esto en una lista con subtareas?

Tarea: Hacer un webinar el 11 de enero.
Subtareas:

  • Definir temática

  • Definir título

  • Definir 3 puntos a desarrollar en el webinar

  • Definir fecha y horario según audiencia

  • Crear carpeta de Google Drive

  • Crear proyecto en Asana

  • Copiar y pegar Checklist (este mismo)

  • Crear estructura en borrador en Google Docs

  • Crear presentación en Powerpoint: atención esto lleva 2 bloques mínimo.

  • Crear página de confirmación de registro

  • Crear formulario de registro

  • Conectar página de confirmación con formulario

  • Crear secuencia de autoresponder de confirmación de registro

  • Tomar Link de formulario y crear Link en Bit.ly para uso posterior en RRSS

  • Buscar fotos de stock para promo

  • Crear gráfica en Canva usando plantilla (está la plantilla creada? donde?)

  • Gráfica para Pinterest

  • Gráfica para Facebook

  • Gráfica para IG

  • Guardar gráfica y fotos de stock para promo en G. Drive.

  • Programar Posts para Pinterest con link de Bit.ly

  • Programar Posts para Facebook con link de Bit.ly

  • Programar Posts para IG (ojo colocar link de Bit.ly en perfil antes)

  • Sigue….

Llamame obsesiva o como quieras, pero después de hacer más de 15 clases en vivo, puedo decir que estas son algunas de las tareas clave necesarias para una ejecución efectiva.

Hasta acá lo que ves es una consecución de tareas. 

El terminar una me da lugar para avanzar hacia la siguiente.

Si a esta consecución le agrego el factor tiempo… preparate para volarte la peluca.

Mirá cómo quedaría:

Tarea: Hacer un webinar el 11 de enero.
Subtareas:

:::: 30 días antes :::::

  • Definir temática

  • Definir título

  • Definir 3 puntos a desarrollar en el webinar

  • Definir fecha y horario según audiencia

::::: 20 días antes :::::

  • Crear carpeta de Google Drive

  • Crear proyecto en Asana

  • Copiar y pegar Checklist (este mismo)

  • Crear estructura en borrador en Google Docs

  • Crear presentación en Powerpoint: atención esto lleva 2 bloques mínimo.

::::: 15 - 10 días antes ::::::

  • Crear página de confirmación de registro

  • Crear formulario de registro

  • Conectar página de confirmación con formulario

  • Crear secuencia de autoresponder de confirmación de registro

  • Tomar Link de formulario y crear Link en Bit.ly para uso posterior en RRSS

  • Buscar fotos de stock para promo

  • Crear gráfica en Canva usando plantilla (está la plantilla creada? donde?)

  • Gráfica para Pinterest

  • Gráfica para Facebook

  • Gráfica para IG

  • Guardar gráfica y fotos de stock para promo en G. Drive.

  • Programar Posts para Pinterest con link de Bit.ly

  • Programar Posts para Facebook con link de Bit.ly

  • Programar Posts para IG (ojo colocar link de Bit.ly en perfil antes)

  • Sigue…. hasta la ejecución del webinar.

  • PSSssst! Si querés adquirir este checklist, te lo doy completo en el curso de Fluir con Asana!

Viendo esta secuencia, si sabés que planificaste un webinar para el próximo mes, podés colocar en tu calendario la primera acción de cada bloque de mini tareas, porque así vas avanzando. 

En el ejemplo, si sé que el webinar es el 11 de enero, el 11 de diciembre me asigno la simple tarea de “Definir temática del webinar del 11 de enero”, sabiendo que luego continúo con lo que sigue.

A lo sumo para el 18 de diciembre, ya tendré bien bien claro hacia dónde enfocar mis contenidos en redes sociales… Jaaa

Luego, la semana del 20 de diciembre me enfoco en el contenido, para después hacer la parte divertida, que es la promoción.

En el Asana, copio y pego mis checklists pre armados y al momento de ejecutar las mini acciones, voy avanzando así:

 
 

Si yo no tengo un orden coherente con tiempos prudentes para ejecutar las tareas importantes como la creación de la estructura del webinar, es probable que llegue la fecha y que pierda tiempo en las gráficas, resultando en una transmisión de baja calidad.

Si doy algo de baja calidad bajo consciencia, creeme que mi semana no termina muy feliz.

El “descanso” del fin de semana es una tortura, porque sé que lo que tendría que haber hecho bien, lo hice mal...

Ni hablar con esas promesas personales que acostumbré a romper cada semana.

Hablando de promesas personales...

Esta metodología de “gestión de tareas" aplica a cualquier cosa, no sólo tareas laborales.

Por ejemplo, si una de las cosas que ocupa lugar en mi cabeza es el ordenar mi closet, evidentemente si puedo gestionar un webinar, con la presión que ello implica, podría limpiar mi closet sin problemas.

¿Cómo lo planifico?

Tarea: Ordenar el Closet antes de navidad
Subtareas:

  • Buscar una caja o bolsa grande en donde meter la ropa que quiero regalar o tirar.

  • Separar items que no haya usado en este temporada y meterlos en la caja.

  • Bajar y vaciar valija con ropa de verano

  • Guardar abrigos en dicha valija

  • Separar ropa que haya que lavar antes de guardar.

  • Colgar ropa de verano que seguro vaya a usar.

  • Separar items de verano que no tenga ganas de usar y meterlos en la caja para donar.

  • Subir valija con ropa de invierno.

Otra “tarea” puede ser personal, como en mi caso, ir a visitar a mi ahijado que vive RE LEJOS.

El ir a visitarlo implicaba estas tareas:

Tarea: Ir a ver a Randy.
Subtareas: 

  • Hablar con los padres.

  • Buscar transfers.

  • Llamar a los transfers.

  • Reservar.

  • Separar un regalo para Randy.

  • Reprogramar tareas de ese día para el siguiente día hábil.

Reconozco que soy re obsesiva, pero las listas con subtareas han sido mi salvación.

Con saber exactamente qué debo hacer para alivianar la presión de mi mente, es mucho más fácil gestionar y poner en su lugar cada mini tarea por más simple que sea.

Ojo, no sólo es cuestión de hacer listas interminables...

Con estos ejemplos te muestro que en realidad los pasos para llegar a cumplir esas tareas, en general, son pasos que llevan pocos minutos o poca energía.

Ahora.. ¿cómo se gestionan todas estas tareas en el día a día?


El truco ahora está en que puedas organizar tus tareas y así elegir cuáles vas a hacer, cuándo las vas a hacer y cuáles vas a postergar y/o descartar.


Pasos para organizar tus tareas

Ahora sí, es momento de decirte que el 80% de esta metodología de trabajo se lo debo al genio de David Allen, autor de Organízate con Eficacia - en Inglés es más conocido por Getting Things Done, es decir, el famoso Método GTD.

Si te gusta leer o escuchar audiolibros, te lo recomiendo con el aviso de que el libro es bastante pesado. No es algo para leer en un fin de semana, requiere atención y tiempo de implementación.

El objetivo del médoto GTD es ayudarte a organizar tus tareas de forma que puedas experimentar una productividad feliz  y libre de estrés.

El autor sostiene que deberíamos ser intencionales en todo lo que hacemos, y que deberíamos poder fluir como el agua, estando totalmente presentes en cada cosa que decidamos hacer.

Si decidimos descansar una tarde, el objetivo del GTD es que esa tarde no pienses en nada laboral.

Que si decidís ver una serie en Netflix, que estés totalmente presente disfrutando de la serie sin sentirte culpable por las tareas que antes creías que deberías estar haciendo.

Ahora, te aviso que este libro NO te enseña a priorizar ni a encontrar el propósito de tu vida, sino que te enseña a administrar tus ideas. Al tener claras todas tus ideas, decidirás qué tareas vas a hacer y en qué momento.

David Allen se enfoca en la gestión de las tareas, dejándote a vos la responsabilidad de priorizar cada proyecto según lo que sea importante para tu hoy y ahora.

Da igual que quieras salvar a la humanidad o que quieras catar cerveza artesanal, ese es tu problema.

Lo importante es que hagas lo que decidiste hacer estando totalmente presente en cada actividad.

El GTD es un método que consta de 5 pasos:

  1. Capturar

  2. Clarificar / Procesar

  3. Organizar

  4. Revisar

  5. Ejecutar

1. Capturar

Acá hacés el famoso "braindumping", o sacar todo de tu cabeza.

En el proceso de Captura la idea es volcar absolutamente todo lo que tenés en tu cerebro a papel. Todo. Hasta escribir que te molestan las pelusas del gato que tengas que quitar del sillón. 

Para esto podés usar papel, bandejas, carpetas, cajas, etc. A veces el capturar significa poner en la bandeja el cartucho de tinta que deberías haber cambiado hace dos semanas.

Ojo. Esta tarea de captura puede llevar 6 horas como mínimo, mi recomendación es que lo hagas un domingo.

Luego de volcar absolutamente todo lo de tu cabeza fuera de tu cabeza, sin importar el soporte, la siguiente acción es Procesar esa información. 

2. Procesar

Acá fijás prioridades y descartás esas ideas vacías

Al procesar los items del paso anterior, lo único que hacés es separar items que implican una acción vs items que no tienen ninguna acción implícita. 

Nada más. Cada vez que te encuentres con item, deberías preguntarte: ¿Cuál es la siguiente acción?

De esta forma notarás que hay items que no tienen ninguna acción implícita, como por ejemplo, las posibles críticas que recibas por un proyecto que acabás de presentar. Lo único que podés hacer es esperar. 

También verás que hay otras ideas que directamente son deseos, pensamientos o frustraciones en las que no se puede hacer nada.. 

 ¿Cuál sería la siguiente acción física en este caso? Probablemente otro proyecto...

¿Cuál sería la siguiente acción física en este caso? Probablemente otro proyecto...

El reconocer que no se puede hacer nada al corto plazo, te da espacio a que te las saques de la cabeza.

Además es probable que tengas recordatorios en la mente, como fechas de cumpleaños, artículos que quieras leer después, o que directamente sepas que tenés que ordenar información en soporte físico.

Puede que también tengas un bloc de revistas de referencia, que ocupan espacio en tu escritorio (si lo ocupan en tu escritorio, probablemente estorben tu mente), y por ser referencia no tienen ninguna acción implícita. 

En ese caso, tanto los recordatorios, artículos para leer y carpetas con info importante se guardan en una caja o un archivo llamado REFERENCIA, en caso de que te vaya a servir.  

Acá te vas a dar cuenta, de que hay cosas que no te sirven para nada,  y ahí no queda otra más que descartar ideas o archivos.

Una vez que hayas separado los items accionables vs. los no accionables, pasas a organizarlos.

3. Organizar

En este paso se arman los benditos checklists que te mostré arriba (webinar / closet / randy)

Si lograste separar los tipos de pensamientos, lla idea es organizar cada uno en alguna de estas 4 categorías básicas:

  • Proyectos

  • Calendario

  • Próximas Acciones

  • ! Esperando.

Todas las tareas que tengan subtareas dentro, se tratan como proyectos. El webinar, por ejemplo, sería un proyecto.

En caso de que tengas proyectos que repitas cada tanto, como por ejemplo, publicar un artículo de blog o realizar un webinar, es buena idea que armes un checklist que uses como plantilla.

El ejemplo que vimos arriba del webinar, es un checklist que uso cada vez que tengo que hacer una clase en vivo o una colaboración. Es en este paso, cuando tengas que organizar las tareas de tus proyectos, diseñarás y guardarás cada checklist para aplicar en los proyectos que vayas detectando.

Después, verás que hay pensamientos que deben colocarse en el calendario, como por ejemplo, los cumpleaños de tus seres queridos o las fechas límite de entrega de proyectos.

 Acá podés usar los calendarios de Asana o el calendario que ya estés usando por defecto, como Google Calendar.

Acá podés usar los calendarios de Asana o el calendario que ya estés usando por defecto, como Google Calendar.

En el GTD se usa una carpeta en donde se enumeran todas esas cosas que no dependen de nosotros. En este caso, esa idea iría en esa carpeta, llamada "Esperando".

En tal caso, lo que se recomienda hacer es escribir la acción que le sigue luego de recibir la respuesta. En ese caso se movería a otra carpeta.

4. Revisar

En este paso usás el bullet journal o una agenda escrita (revisión semanal).

Una vez por semana deberás revisar tus proyectos actuales, tu calendario, proyectos futuros y hacer un chequeo de lo que ya hiciste, lo que queda por hacer, y ver, si es momento de avanzar en proyectos futuros.

También recolectarás y organizarás nuevas ideas que hayan surgido durante esos días.

Esta es la crem de la crem del método, el cual yo te recomiendo hacer en escrito, en un contexto como el bullet journal.

Atenti: Si querés aprender más sobre bullet journal, te recomiendo ver el post de Nina de Paraorganizar.me acá.

En mi caso, personalicé mi bullet journal para planificar las microtareas diarias y hacer las revisiones semanales. Los planes mensuales, trimestrales y semestrales los tengo listados en Asana.

 La revisión es la clave para mantenerte siempre al día. Acá vale tachar, descartar lo que veas que venís postergando hace rato.

La revisión es la clave para mantenerte siempre al día. Acá vale tachar, descartar lo que veas que venís postergando hace rato.

Independientemente del soporte que elijas (bullet journal o agenda común) este paso decidirás el foco de cada semana en base a lo que te propongas y en base al calendario que hayas armado al procesar tus ideas.

Es acá en donde también descartarás proyectos e ideas que venís postergando hace varias semanas.

Algo divertido que te propone David Allen, es que uses este momento para revisar esos proyectos con fecha incierta para determinar si es momento de empezar a actuar sobre ellos.

O sea que tu sueño de renovar el balcón puede ser posible si vos determinás que sea así en esta revisión semanal.

Una vez que sepas qué hacer y en qué momento, es momento de HACER.

5. Ejecutar a.k.a. Rockearla

En este paso también usas el bullet journal guiándote con el asana.

Obviamente realizás todo este proceso para poder EJECUTAR de una vez por todas, esas ideas que te has propuesto alguna vez.

No tiene sentido pasarnos la vida planificando si no hacemos lo que decimos que vamos a hacer, cierto?

Bueno, en esta instancia, ya estarías preparada para ejecutar cada uno de tus proyectos con total enfoque, sin tener que divagar entre todas las ideas que tenías dando vueltas en tu cabeza.

Al saber exactamente qué tenés que hacer, no hay margen para la procrastinación.

Cada vez que te venga la idea de ese proyecto con fecha incierta, recordarás que ya guardaste ese proyecto en una carpeta que se llama “Algún día..” y que este NO es momento para pensar en eso.

Acá también entra en juego tu agenda escrita, o en mi caso, el bullet journal.

El reconocer los proyectos actuales y definir prioridades, me permite definir con precisión las tareas que me tocan hacer cada día.

Entonces cada noche, antes de dormir, simplemente miro mi revisión semanal, mi Asana y listo las mini tareas que me tocan hacer al día siguiente.

Por ejemplo, hace unos días listé estas simples tareas:

 
  Atención: Yo uso símbolos diferentes a los tradicionales (porque adapté el bujo a mi gusto).

Atención: Yo uso símbolos diferentes a los tradicionales (porque adapté el bujo a mi gusto).

 

 

Como verás hay tareas que parecen ambiguas porque dicen “Avanzar en …” y es ahí en donde entro al Asana para ver el detalle de cada uno de esos proyectos.

Y cuando digo "detalle" me refiero otra vez a los benditos checklists:

 
 

 

Para resumir el GTD, acá tenés una infografía super hiper simplificada:

 
metodo gtd de david allen infografia
 

Cómo aplicar este método a tu vida

Colega, vos sos libre de elegir el método que más te guste.

Si este artículo te hizo ruido, te recomiendo que leas el libro o el resumen de Organízate con Eficacia de David Allen, ya que ahí comprenderás cuál es la metodología que usarás para administrar tus ideas.

A partir de ahí, elegirás un sistema de gestión de proyectos y otro de organización para mantenerte al día. 

El Asana, es un gestor de proyectos como cualquier otro, que no organiza tus tareas por sí solo. Es necesario que vos configures tus proyectos y tareas según lo que hayas decidido previamente. [Aprendé a usarlo para configurar todo lo que necesitás en Fluir con Asana.]

El bullet journal es un método de organización analógico (es decir, en papel) que necesita ser actualizado diariamente.

Cada quien tiene su propia receta de acuerdo a su estilo de vida, y por más que yo te comparta mi sistema, lo que más te recomiendo hacer es ver cuál se adapta a tus necesidades.

Te diría que para elegir tu método pienses en estos factores:

1. Buscá un método que te permita gestionar tus proyectos laborales Y personales.

Tu cerebro no es capaz de distinguir qué cosas pertenecen a tu trabajo y cuáles a tu familia. Tus ideas siempre forman parte de un todo. El método GTD la rockea en este sentido.

2. Buscá un método práctico que te permita tomar en cuenta esas tareas simples,

.. que forman parte de tu día a día. como por ejemplo, cambiar el cartucho de la impresora o comprarle comida al gato. Si no sabés cómo gestionar esas tareas pedorras, ¿qué te dice que podés pensar en tu visión a diez años?

3. Definí qué soporte de organización te sirve más

¿Preferís tener todo ordenado en un sistema digital o preferís tener un sistema analógico (carpetas, bandejas, cuadernos)? ¿Podrías combinar un sistema digital con uno analógico? ¿Qué te resulta más simple?

4. Buscá un método que te motive a ejecutar, más allá de planificar.

Al final, el objetivo de elegir un método de organización es permitirte lograr tus objetivos, de la forma más simple posible.

De nada sirve instalar diez mil sistemas o aplicaciones, y que después termines no haciendo nada o atrapada en la planificación eterna.

En mi caso combino las herramientas así:

como combinar el metodo gtd con asana

Las 3 herramientas elegidas son: El método GTD, el gestor de proyectos Asana y el método de journalling Bullet Journal.

GTD es el método elegido para administrar todas mis tareas. Es la filosofía. Posta, es como mi biblia. Es el paso a paso que me indica qué hacer con cada objetivo, obligación e idea.

La organización de todos mis proyectos, grandes y pequeños, personales y profesionales, se realiza en el Asana. Allí tengo listados, archivos adjuntos y calendarios.

El bullet journal lo uso para hacer mi revisión semanal y la planificación de microtareas diarias. 

De esta manera puedo decir que no puedo utilizar sólo el Asana, ni sólo el bullet journal, ni sólo la idea del método GTD, sino que para poder ejecutar las tareas que me ayuden a alcanzar mis objetivos, necesité combinar las tres herramientas.

Hace poquito hice un Instagram Live sobre este post. Si tenés 1 hora para escucharme desarrollar el tema del post, dale play:

Es probable que en este momento tengas ganas de hacer checklists para todo y a combinar tus tareas con el Asana o Bullet Journal.

Si es así, por favor hacemelo saber porque me emociono.


 

En Fluir con Asana podrás:

  • Organizar proyectos personales y profesionales en un mismo lugar

  • Fluir en cada proyecto sin bloqueos ni inseguridades

  • Dar lugar a nuevos proyectos creativos

  • Ganar tiempo y energía para hacer lo que más te gusta


En resumen:

Lo importante siempre es saber gestionar las tareas, no el tiempo.

No existe una receta mágica que funcione igual para todos, es cuestión de probar y combinar métodos con tu sistema ya existente.

Es importante conocer tu gran “por qué”, pero también es importante que sepas hacer en el día a día.

Espero que este post te haya servido, colega!

Nos vemos en otra edición.

Gab,-

Disclaimer: El método GTD / Getting Things Done es una marca registrada perteneciente a David Allen Company. Yo no soy afiliada de la compañía, por lo tanto los contenidos compartidos en este blog no son oficiales de GTD sino que se basan en mi propia experiencia personal.


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Autora: Gabriela Higa

Hey, soy Gab.

Mi misión es ayudarte a fluir como una ninja para que disfrutes de tu vida, escribiendo a diario en este blog sobre Pinterest para Negocios, Productividad y Visibilidad Online.

Tambien ofrezco un curso online de Asana y servicios de Gestión de Pinterest para emprendedoras y marcas con presencia online.


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