6 Tips para Encontrar Claridad para tu Emprendimiento

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Hola amiga! Todavía estás dando vueltas sobre el mismo tema, lo sé. Seguís preguntándote cuál es el camino que debés tomar, no porque no estés decidida, sino porque te gusta hacer muuuuchas cosas. Está PERFECTO, lo único que necesitás es un poquito de claridad. Nada más. Yo tardé cuatro años exactos para darme cuenta de qué corno como emprendedora. Bueno, en realidad me llevó toda la existencia, pero tardé ese tiempo para terminar de definir qué tipo de negocio iba a hacer, siendo que me gustaba hacer muchas cosas distintas.

No te preocupes, vos no vas a tardar cuatro años. Si tenés claridad, no vas a tardar tanto.

Como te conté hace unos días, me gusta la pastelería. No te digo que soy excelente, pero cuando se trata de hacer pasteles que me gustan, me defiendo. De todos mis trabajos, uno de los que más disfruté fue ser encargada de Pastelería en un local. Por eso, por mucho tiempo pensé que tal vez ése era mi camino.

Además de la pastelería, me gusta mucho el diseño de packaging. Me fascina el hecho de poder complementar la pastelería con un branding exquisito, y así elevar al cuadrado el producto terminado. Si bien nunca me dediqué al diseño gráfico, supe que era capaz de imitar diseños, y que también iba a ser capaz de crear los míos luego de copiar varios modelos seguidos. Por mucho tiempo pensé que tal vez ése era mi camino.

Además de la pastelería y el diseño, me gusta viajar. Bueno, en realidad me fascina viajar. Siempre pensé que era capaz de irme de viaje sola por el mundo, sin la necesidad de ser adinerada. Cuando logré saldar mis deudas, deshacerme de las cosas que no usaba y vender panes hechos por mí para juntar más dinero, me tomé un avión sin fecha de regreso. Aprendí tanto de la vida gracias a ese salto al vacío, que después, por mucho tiempo pensé que tal vez ése era mi camino.

Aparte de estas tres historias que te conté, hay un par de casos más. No te los cuento para no aburrirte. Pero podés estar segura de que yo sé cómo te sentís.

Recuerdo que una vez había discutido con mi papá, que me decía que yo era un desastre porque no sabía qué hacer de mi vida. Lloré de frustración porque en realidad sí sabía que mi camino era emprender, pero no le podía explicar de qué manera. Lo peor es que no lloré adelante de él, sino que me llevé ese sentimiento a la calle y me puse a llorar desconsoladamente en el subte, hasta que un señor desconocido se me acercó para darme un pañuelo.

Cuando me di cuenta de todo el tren me estaba mirando, me empecé a reir por dentro. Analicé mi situación en frío y pensé: ¡qué ridícula! No era tan grave. Después de eso, traté de no frustrarme tanto y me propuse dedicarme a encontrar mi camino sin importar lo que me dijeran los demás.

Ok, basta de hablar Gaby.

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#1 Preguntate cuál es el objetivo de tu vida

Ah bueno... No podía ser más profunda la pregunta, ¿no?

No. Para saber adónde apuntar, necesitás saber para qué vas a trabajar tanto. Claro que podés usar cualquier camino para cumplir con tu objetivo, pero si no sabés cuál es, no vas a saber de qué manera adaptar cada uno.

Imaginate que al arrancar tu emprendimiento, vas a laburar mucho. Seguramente tardes un rato en obtener una ganancia que te guste. Mientras tanto, si sabés tu objetivo, el que el dinero tarde en llegar, no te va a importar demasiado. Lo que sí te va a pesar es que estés haciendo lo que realmente resuene con el para qué de tu vida.

Entonces, ¿lo hacés sólo por dinero? ¿Lo hacés para dar una buena impresión a alguien? ¿O lo hacés porque sabés que naciste para eso? Si es la primera o la segunda. Me despido y chau, hasta la vista baby! No vas a durar ni una semana. Ahora, si lo hacés porque sabés que tiene que ver con el objetivo de tu vida. Hola de nuevo, seguimos en el mismo canal.

#2 Preguntate cuál sería el objetivo de tu negocio

Alejate un poco del espejo y mirá cada uno de los caminos que tenés para emprender. Yo podría mirar la pastelería, el diseño y los viajes. ¿De qué manera podía yo cumplir mi objetivo dedicándome a cada uno de esos caminos?

Desde chica supe que el objetivo de mi vida era ayudar a los demás. Ahora que lo escribo, creo que todos nacimos con un poco de eso... Cuestión que si elegía la pastelería, podría haberme dedicado a hacer tortas saludables, por ejemplo. Si elegía el diseño, podría haberme dedicado a crear cosas sobre elementos ecológicos. Y si optaba por los viajes, podría haberme dedicado a viajar y trabajar para distintas organizaciones solidarias.

La verdad, ninguna de esas opciones me llamaban la atención. No me movían un pelo. Al principio, me emocionaba al planificar, pero a la hora de concretar, me sentía muy mal porque no sentía ni una sola emoción. Era como que volvía a trabajar por el sueño de alguien más.

Fue así que elegí la escritura como opción.. luego de imaginarme el siguiente punto:

#3 Imaginá cómo sería un día normal de trabajo en tu negocio

¿Viste que al principio nunca te mencioné la escritura? Para mí era un hobbie, no un camino para emprender.

Recuerdo que una vez dediqué dos días completos a crear cupcakes y cookies para un evento familiar bastante grande. Había planificado hacer cuatro variedades de tortitas para la mesa dulce y galletas glaseadas en dorado como souvenirs. Pensé que iba a disfrutar el reto, pero la realidad es que no veía la hora de terminar, lo que sentía era pura frustración.

Tal sentimiento me hizo ruido. ¿Cómo iba a elegir el camino de la pastelería si no me podía aguantar a mí misma en una producción no tan grande? Si tenía que cocinar para un casamiento o un cumple de 15, claramente me iba a pegar un tiro.

Un año después, sucedieron una serie de eventos que me llevaron a tomar la escritura como vía de escape, y cuando vi que podía pasar días enteros escribiendo - y disfrutándolo -, fue ahí que lo vi como una opción para emprender.

Todavía estás dando vueltas sobre el mismo tema, lo sé. Seguís preguntándote cuál es el camino que debés tomar, no porque no estés decidida, sino porque te gusta hacer muuuuchas cosas. Está PERFECTO, lo único que necesitás es un poquito de claridad. Nada más. Yo tardé cuatro años exactos para darme cuenta de qué corno como emprendedora. Bueno, en realidad me llevó toda la existencia, pero tardé ese tiempo para terminar de definir qué tipo de negocio iba a hacer, siendo que me gustaba hacer muchas cosas distintas. No te preocupes, vos no vas a tardar cuatro años. Si tenés claridad, no vas a tardar tanto.
Todavía estás dando vueltas sobre el mismo tema, lo sé. Seguís preguntándote cuál es el camino que debés tomar, no porque no estés decidida, sino porque te gusta hacer muuuuchas cosas. Está PERFECTO, lo único que necesitás es un poquito de claridad. Nada más. Yo tardé cuatro años exactos para darme cuenta de qué corno como emprendedora. Bueno, en realidad me llevó toda la existencia, pero tardé ese tiempo para terminar de definir qué tipo de negocio iba a hacer, siendo que me gustaba hacer muchas cosas distintas. No te preocupes, vos no vas a tardar cuatro años. Si tenés claridad, no vas a tardar tanto.

#4 Preguntate cómo es tu cliente ideal

Porque alguien te tiene que dar su dinero, obvio.

Me imagino que en esta instancia de tu vida ya habrás trabajado con personas. O al menos habrás estudiado en equipo. Las personas somos bastante jodidas, ¿viste?

Cuando emprendemos, muchas veces nos enfocamos en nosotras como dueñas de negocio, pero cuando llega el momento de enfrentarnos a nuestro cliente, nos damos cuenta de que en algo la pifiamos.

Durante unos meses, hice unos billetes vendiendo monedas digitales. Si bien yo no creaba esas monedas, tenía la posibilidad de comprarlas al mayor y revenderlas en sitios como Mercado Libre y otros. Sonaba divertido y me dejaba dinero. No tenía que pensarlo dos veces.

Fue hasta el momento en que me topé con dos hackers. El primero logró robarme una buena suma de dinero, y el segundo intentó robarme más, pero me adelanté al congelar mi cuenta.

Cuando empecé, no había tomado en cuenta que muchas de las personas que usaban esas monedas, eran capaces de hacer movidas sucias. O sea, sí lo sabía, pero no quise ver que a mí también me lo iban a hacer.

Claro que las movidas sucias existen en todas las áreas, pero a lo que voy es que yo no tenía ganas de lidiar con hackers. Ya bastante discuto con mi compañía de teléfono, como para encima andar persiguiendo a alguien que roba identidades.

Además de definir con quién NO querés trabajar y con quién sí, es importante que conozcas bien a tu cliente para el momento que tengas que crear nuevos productos o servicios.

#5 Si podés descartar, descartá.

¿Sabés qué? No tenés que hacer dinero de cada una de las cosas que te gusten hacer. No.

No sientas que para crear un negocio exitoso tenés que combinar todas tus pasiones. Podés combinar dos o tres como mucho. Pero si podés elegir como mucho dos, mejor.

Ojo, esto no quiere decir que dejes las otras actividades de lado. Obvio que podés dedicarte a una cosa, y las otras las hacés para vos, tipo hobbies.

No está mal que NO conviertas tus hobbies en negocio. No es obligatorio.

Muchas veces escuchamos consejos inspiradores que son demasiado generales. Demasiado generales. "Seguí a tu corazón!!" Lo que no saben las personas que te tiran esa frase, es que tu corazón es muy grande y que le apasionan muchas cosas. Entonces, si podés descartar aunque sea una para tu negocio, descartala. No te sientas mal. La practicás en tu tiempo libre, no es el fin del mundo.

Ahora, si ves que podés combinar tus pasiones en una. Hacelo, siempre y cuando, no pierdas de vista los puntos anteriores.

#6 Pensá fuera de la caja

¿Cómo corno terminé dedicándome a escribir y dejando todo lo demás como hobbie?

Sucedió que un día, una de mis bloggers españolas favoritas decidió mandar todo lo que estaba haciendo al carajo. Recuerdo que cada dos semanas escribía cosas grosas, que cautivaban a muchas creativas como yo. Su fuerte era la escritura.

Resulta que nos envió un mensaje diciendo que había decidido irse de viaje y que por eso dejó una serie de videos automatizados para enviarse las seis semanas siguientes. Los videos no me agradaron y dejé de seguirla. No es que no la banqué en sus viaje, sino que cuando mandó el mensaje, dijo que no le importaba si no nos gustaba lo nuevo, que ése era el camino que ella había elegido de ahí en más...

Me puse a buscar otras escritoras, y buscando y buscando me encontré con muchas bloggers que eran como yo. Creativas inadaptadas que recorrieron varios caminos para darse cuenta de que lo que les gustaba era escribir.

De hecho, compré varios de sus productos. Cuando vi el resumen de mi tarjeta, observé que había invertido bastante y que podría seguir invirtiendo porque realmente me ayudaban con mis problemas.

Fue en ese instante que me iluminé y me animé a pensar fuera de la caja, imaginándome en el lugar de esas escritoras, siendo capaz de producir contenido útil sobre cosas que yo sí me creía capaz de dominar.

Me salí tanto de la caja, que cuando hoy me preguntan a qué me dedico, la gente no me entiende. Aún así, mi objetivo nunca fue agradarle a todo el mundo así que es así como sigo empujando para adelante.

LA MEJOR FORMA DE ENCONTRAR CLARIDAD ES HACIÉNDOTE PREGUNTAS

Si sos como yo, que me gusta resolver enigmas por mi cuenta. Te presento este manual de trabajo llamado Emprendé con Claridad, que viene con 120 preguntas que te van a ayudar a definir tu negocio ideal. Vas a mirarte al espejo y a tu alrededor. Vas a ver que te falta sacar un par de cuentas y, quién sabe, capaz veas que el negocio que planeaste tal vez no va con vos.

En este libro te comparto un poco de mi historia personal y todas las cuestiones que fui sorteando hasta que decidí embarcarme de lleno a lo que hago hoy.

Descargátelo hoy!

Espero que este material te sirva y empieces de una vez por todas.

Ya sabés dónde encontrarme.

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Te mando un beso grande!!!

Gab,-