Lo que nadie te dice sobre la Productividad Instagramera

El peligro de la productividad instagrammera #productividad #instagram #organizacion #motivacion #inspiracion #mindfulness

Antes de empezar, quiero aclarar que este post no tiene como objetivo lograr que borres tu cuenta de Instagram ni que dejes de usarlo. Tampoco es una crítica a los perfiles relacionados a la productividad, sino que es un descubrimiento clave que necesito compartir con vos, así que por favor lee este texto hasta el final.


Hace unos meses, conversando con una colega amiga mediante mensaje directo de Instagram, que me contaba lo mal que se sentía por ser poco productiva, empecé a cuestionarme el tema de la productividad como tópico de discusión en redes sociales, o como vamos a llamarlo acá, la productividad instagrammera.

Se sinceró al decirme lo mucho que le gustaría poder ser tan productiva como gente como yo, pero que se había cansado de todo lo que leía al respecto, que mandó todo a la mierda.

Después de eso, decidió compartirle a su audiencia que estaba frustrada con este sentir, y muchas de sus seguidoras resonaron con ella de forma inmediata.

Al escuchar el pesar de mi amiga y leer todos los comentarios de esa conversación, sentí cómo mi sangre se empezaba a calentar, hasta que la vena del cuello llegó a punto de hervor.

Me calenté, basicamente.

Me calenté, basicamente.

Claro que después, le conté mi opinión en privado y quedó todo bien, pero igual no pude dejar de pensar en lo común que es este problema, y bueno, acá estamos.

Si me conoces hace tiempo, sabes que yo tengo una relación amor-odio con Instagram y que hace unos meses dejé de enfocar energía en esta plataforma como herramienta de marketing, por lo mucho que me estresaba.

En resumidas cuentas, antes, notaba que la mayoría del tiempo, mis pensamientos estaban muy pero muy enfocados a esa red, como en los contenidos que iba a publicar, las stories que iba a grabar, los comentarios pendientes para responder, las opiniones personales que quería compartir, y boludeces que, en definitiva, no construían mi negocio sino que elevaban mi ego.

De todas maneras, hoy, a veces me conecto a la red algunos minutos como “recreo” hasta que siento un poquitiiiito de ansiedad.

Y ahí viene el tema, que yo, aún habiendome curado de mi adicción a Instagram, igual detecto pensamientos negativos frente a - atención que esto es muy loco, detecto pensamientos negativos frente a posts de mucho valor.

Pensamientos como: 

“Gaby, qué hacés acá? Deberías usar este tiempo para producir contenido de valor, deberías ser productiva”

“Gaby, qué buena idea para crear un post justo ahora! Es tu descanso, pero bueno mira cuánto contenido están produciendo todos! No te podés quedar atrás.”

“Gaby, mira el interés que genera este post sobre la técnica pomodoro, ¿cómo no se te ocurrió antes?”

Y esta es la peor…

“Gaby, vos te considerás especialista en productividad, y mirá a fulana, aún usando Instagram se las ingenia para publicar tips productivos en su perfil.. ¿y vos? ¿venís acá de chusmeta nomás? Tendrías que compartir tips vos también.”

En fin, más allá de mis conversaciones mentales, ni bien detecto un pensamiento como los de arriba, cierro sesión y dejo el teléfono de lado. 

Debo admitir que notar estas cosas requiere mucho mindfulness, posta, pero la verdad que el único lugar en el que me surgen esos pensamientos es cuando estoy consumiendo contenido de redes sociales. En otros contextos, no me pasa.

Cuando me desconecto, me doy cuenta de que todos los que postean esas cosas en redes, son creadores de contenidos encubiertos.

Son encubiertos porque en su perfil no se presentan como creadores de contenidos para Instagram. O son coaches, mentores, diseñadores, escritores, o son bla bla bla. Nadie se pone el título de creador de contenidos porque no es interesante (para un negocio que no es de medios, por lo menos).

Son personas o marcas con diferentes profesiones y ofertas, que tomaron la decisión de producir contenidos para Instagram y lo hacen. Algunos lo hacen con estrategia y otros no. Nada más que eso.

Lo sé porque yo también lo hacía antes.

Cuando posteaba una captura de mi Asana en Instagram Stories, estaba creando contenido, no estaba trabajando en Asana.

Cuando posteaba una recomendación de un libro, estaba creando contenido, no estaba leyendo.

Y eso fue lo que le dije a mi colega, que se había frustrado por todo lo que leía en redes sobre productividad.

Le dije que cuando ella veía contenidos míos sobre productividad, estaba viendo contenidos. Estaba viendo una foto, con un texto planificado y hashtags. 

No me estaba viendo a mí trabajar.

La realidad es que si me viera trabajar en serio, se aburriría tanto que preferiría chupar un clavo. Porque cuando soy productiva en mi trabajo, en mi caso, eso significa escribir, diseñar, grabar clases, conversar con clientes, y hacer tareas mundanas de negocio, que de sexys no tienen un pelo.

Le dije que ella sí era productiva porque trabajaba y estaba haciendo lo que ella quería.

El que no apartara un tiempo para sacarse una foto para publicarla a las redes, mostrando cómo trabajaba, no la hacía menos productiva.

Y lo mismo te digo a vos que me estás leyendo ahora.

Cuando vos ves que alguien postea una foto con su laptop abierta trabajando y trabajando, reuniéndose con clientes o haciendo lo que fuera, date cuenta de que es una foto.

Date cuenta de que esa persona hizo el acto de agarrar el teléfono, encuadrar la laptop con el café al costado y que probablemente sacó 10 capturas antes.

Por ejemplo, esta foto mía que ves acá abajo, no es real.

 
productividad fantasia.jpg
 

Yo no estaba trabajando.

Había ido al shopping con mi mini laptop y le dije a mi novio, mira qué lindo lugar para sacarme una foto. “Sacame, sacame una!!!” Al final me sacó 80 y sólo rescaté 4.

No sé qué habría pensado la gente de alrededor que me miraba en ese momento, pero si yo fuese alguna de esas personas, hubiera pensado: “ohh una influencer más, haciendo que trabaja, cuando sólo se está sacando una foto”.

Y ojo, seamos objetivas. No tiene nada de malo sacarse una foto mostrando elementos de trabajo.

El gancho está cuando tu ego te compara con esa imagen escenificada haciéndote creer que vos, que estás scrolleando por Instagram, deberías estar trabajando de la misma manera.

Tu ego es tu peor enemigo, tené mucho cuidado con lo que te dice.

Si por momentos te sentís mal porque te crees poco productiva, detente un segundo y preguntate:

  • ¿Qué significa ser productiva para vos?

  • ¿Qué es lo que quieres hacer en este momento?

  • ¿De qué manera podés aprovechar este preciso instante para hacer lo que querés?

Tal vez necesitas conectarte a Instagram para mandarle un mensaje directo a alguien, o tal vez ni siquiera necesitas conectarte a Instagram.

¿Por qué te conectas a las redes? ¿Estás aburrida?

Por más que tengas un negocio que use redes sociales, eso no te hace menos vulnerable a las trampas del ego.

Si querés seguir leyendo posteos sobre productividad y querés apoyarlos, además de darle un like y comentarle, hacele el puto caso a lo que te están recomendando. 

No le digas al creador del post que vas a leer el libro que te recomendó, sólo para dejarle el comentario y “apoyarlo”, cuando nunca te interesaron ese tipo de libros.

De nada sirve crear comunidades o tener cien mil amigos en Instagram cuando vos no estás haciendo lo que querés.

Sé intencional.

Busca estar presente.

Hazte más preguntas.

Haz check-ins con vos misma, no con tu comunidad solamente.

Ocupa el tiempo en hacer cosas por satisfacción propia.

 
“Si lo que buscas es plenitud creativa, esa es la sensación que deberías perseguir” Joseph Gordon Levitt #creatividad #inspiracion #frases
 

Haz cosas que te hagan sentir plena de verdad y por el amor de Dios, no dejes de hacerlas sólo para sacarte una foto para el Instagram!!!

En resumen, amiga, a la única a la que le importa tu vida es a vos. 

Todos los demás están en su mundo, y me incluyo. 

Si publico este post es porque me encanta escribirlo, me da placer escribir mi propio blog.

Antes de terminar, quiero compartirte una charla TEDx de Joseph Gordon Levitt, actor al que adoro desde mi adolescencia, en donde explica la diferencia entre buscar la creatividad por plenitud personal o recurrir a ella para llamar la atención de la gente, y cómo lo segundo te hace menos creativo. 

Activa los subtítulos y volate la peluca:

Mi invitación para vos

En fin, si has llegado hasta acá abajo y resonaste conmigo, quiero invitarte a que participes de un workshop en donde te muestro cómo organizo mi vida y trabajo en un sólo sistema, de manera que puedo estar 100% presente y darme cuenta de cosas como las que compartí en el post.

Es un taller totalmente gratuito, que te dará ideas para organizar todos tus pensamientos y gestionarlos de manera eficiente. Registrate acá ↓↓ y accederás de inmediato:


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Autora: Gabriela Higa

Hey, soy Gab.

Mi misión es ayudarte a fluir como una ninja para que disfrutes de tu vida, escribiendo en este blog sobre Pinterest para Negocios, Productividad y Visibilidad Online.

Tambien ofrezco un cursos online para emprendedores copados y me la paso comiendo pelos de mis hijos de cuatro patas. Lee más sobre mí aquí.

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