Cómo encontrar tu propia voz

Hola, ¿qué tul? Hay un tema muuuuy recurrente a la hora de crear contenidos, ya sea escritos, en audio, video, lo que sea, y es "cómo usar tu propia voz". Personalmente llevo muchos años escribiendo, no como profesión sino como hobbie. A veces de forma pública, otras de manera privada. Con todo esto puedo decir que aún así, no fue fácil encontrar mi propia voz.

Cuando escribís podés tomar varios roles, sos como un actor que un día puede interpretar a la víctima y otras a la victimaria, podés optar por tomar varios puntos de vista del mismo problema y así pasarte el día entero.

Ahora, cuando se trata de escribir profesionalmente es necesario que te enfoques en una voz principal, en tu propia voz, para poder ser recordada y luego familiarizada. Y no hay mejor herramienta de venta que ser una voz familiar - ahí se asomó la Gaby vendedora.

 

Escribir con tu propia voz no sólo significa plasmar tu manera de hablar literalmente en un texto, también es transmitir tus valores, tu carácter, tu historia y saber con quién estás hablando.

#1  Reconocer tus valores

Todos tenemos una serie de valores con los cuales nos manejamos en la vida diaria.

Los vas adquiriendo en la escuela, en la relacion con tu familia, en tu hogar, o simplemente los heredás.

A la hora de trabajar es RE importante que tengas claro cuáles son tus valores fundamentales, porque sobre ellos te vas a parar en todo momento, desde el momento en el que arrancás hasta cuando llegás al éxito.

Hay distintos tipos de valores y estoy más que segura que ya trabajás con varios de ellos pero ahora te pido que elijas tres. Te dejo una lista para recordarte algunos.

  • Lealtad
  • Honestidad
  • Justicia
  • Generosidad
  • Belleza
  • Practicidad
  • Innovación
  • Creatividad
  • Autonomía
  • Cooperación
  • Confianza
  • Esperanza
  • Bondad
  • Gratitud
  • Etc, etc.

Bien, ahora con los tres que elegiste, fijate de qué manera se aplican a lo que estás creando.

Por ejemplo, si elijo como valor principal la practicidad, a la hora de ofrecerte una guía, la voy a hacer lo más simple y accionable posible. No me gusta que me hablen del pito y la flauta cuando no los tengo que usar en el momento. Si quiero llegar de A a C, explicame el A-B-C, no te vayas por todo el abecedario porque me voy.

Entonces si soy yo la que tiene que crear el contenido te voy a explicar el A-B-C de la mejor manera posible para que llegues al C y te vayas contento.

#2  Afilar tu carácter

Aunque no estés emitiendo un programa de TV en vivo, tu carácter puede verse reflejado igual. No necesitás maldecir para hacerte notar enojado ni mostrar lágrimas de alegría cuando estés feliz. Son pequeños indicios que plasmás cuando te animás a escribir naturalmente.

Para poder afilar esta parte tuya, es importante que reconozcas qué cosas de la vida cotidiana te hacen enojar, cuáles te hacen feliz, cuáles te entristecen, cuáles te divierten, etc.

Ahora, de esas cosas, pensá cuáles están relacionadas a tu trabajo y no tengas vergüenza de mencionarlas cuando se dé la oportunidad.

Por ejemplo, a mí me emociona mucho cuando me escriben para decirme que algo que escribí fue de ayuda real para alguien que lo necesitaba. Me acuerdo de una vez, estando en pleno viaje, que me llegó un inbox de una chica que me venía leyendo hace tiempo y finalmente se había animado a concretar un viaje que tenía postergado, gracias al último post que había escrito. Lloré como una marrana en el medio de la cocina del hostel en el que me hospedaba. Posta.

A partir de ese momento, cada vez que puedo, menciono que me hace super feliz ayudar a alguien, porque es la verdad y es el motor que me mueve cuando no tengo ganas de trabajar.

Ahora, como ejemplo contrario, me molesta leer contenidos virales sin propósito. Mejor dicho, me enoja perder el tiempo, y leer contenidos sin nada interesante es una de las cosas que me hacen perder el tiempo. Entiendo que hay sitios que ganan dinero por publicidad, por el famoso "coste por impresión" o sea, cada vez que una publicidad aparece entera en mi pantalla, hay alguien facturando atrás.

Yo elijo no ser parte de eso. Entonces, cada vez que surge el tema de contenidos virales y publicidad, reconozco mi posición. No me gusta y punto.

¿Qué cosas te hacen feliz hasta las lágrimas? ¿Cuáles te molestan y cuáles te enojan?

#3 Hacer propia tu historia

¿Sabías qué es lo único que nadie te puede robar jamás?

Tu historia.

Tus vivencias, tus experiencias, lindas o feas, son tuyas y de nadie más. Hay situaciones que podés compartir con otros, pero la forma en que vos las viviste es imposible de igualar.

Lo que sentís, lo que aprendés y la forma en que actuás frente a ellas podés compartirlas y nadie te lo puede plagiar. Si lo hacen, no van a durar mucho -claramente.

No es necesario que cuentes con lujo de detalles las cosas que viviste, sino que es mejor contar cómo las viviste y cómo podés aplicar esa visión a lo que hacés ahora.

Tu historia está compuesta por esos recuerdos que tenés de la primaria hasta la última vez que fuiste al supermercado. No te enfoques solamente en el argumento principal de tu película, traé a la vida esas anécdotas graciosas y hasta avergonzantes, traé esas charlas de té y eso que te gustaba jugar de chica.

Traé tus vacaciones, tu mesa de navidad, tu desayuno de hoy.

Toda esa historia es tuya, relacionala a lo que tenés para ofrecer.

#4 Conocer a quién le estás hablando

Este es tal vez el punto más repetitivo y por eso más importante de toda estrategia de marketing. Necesitás conocer a la persona a la que le estás hablando, tenés que saber qué es lo que le sirve y qué no.

Supongo que a vos tampoco te gusta perder el tiempo y, mucho menos, desperdiciar trabajo.

¿Por qué vas a escribir algo para todo el mundo cuando tenés las herramientas para escribirle a un grupo en particular? Todo el mundo no estará dispuesto a darte su tiempo y dinero, pero hay un grupo que sí. Ese grupo te lo va a dar porque necesita algo de vos, no porque les caigas bien solamente, necesitan una ayuda, necesitan una guía, necesitan algo que les ayude a llegar a sus objetivos y vos decís poder proveerselo.

Entonces, ¿sabés quién que te están leyendo? ¿Hombre o mujer? ¿De qué vive? ¿Sabés de qué cosas le preocupan? ¿Qué conocimientos necesita? ¿Qué prácticas le convienen? ¿En qué está perdiendo el tiempo?

Hay veinte mil preguntas que te puedo hacer en base a este punto, pero en esta oportunidad, si podés definir quién es esta persona y qué es lo que necesita, me basta y me sobra.

En resumen, para encontrar tu propia voz necesitás:

#1  Reconocer tus valores: ¿Cuáles son los tres valores principales con los que vas a trabajar?

#2  Afilar tu carácter: ¿Qué cosas te hacen feliz y cuáles te enojan?

#3  Hacer propia tu historia: ¿Qué vivencias podés relacionar con lo que tenés para ofrecer?

#4  Conocer a quién le estás hablando: ¿Quién es esta persona y qué es lo que necesita de vos?

Si lográs ajustar estas tuercas, la fluidez viene sola. Va a ser difícil dispersarte y recontra-archi difícil que alguien te pueda copiar.

En relación al punto 4, acá tengo un cuestionario guía para compartirte para que puedas identificar fácilmente a esta persona a la cual te vas a referir. Hacelo, te va a ayudar mucho ahora y siempre.

Conclusión: SÉ REAL.

Espero haberte ayudado, ojalá lo empieces a aplicar hoy, que seas vos mismo y que llegues adonde quieras llegar. You Very Groso!!

¡Beso grande!