Voluntariados en Hostels: Lo que nadie te cuenta

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Probablemente hayas leído en cientos de blogs de viajes que podés viajar gratis por el mundo trabajando y viviendo en distintos lugares como voluntari@.

Si todavía no lo has hecho y estás averiguando cómo hacerlo de una vez por todas, hoy voy a compartirte lo que nadie te dice acerca de los voluntariados en hostels en base a mi experiencia como voluntaria y empleada, para que sepas qué esperar.

Cuando escuché por primera vez que era fácil acceder a un voluntariado para recorrer distintas partes del mundo, pensé que al fin las estrellas se habían alineado a mi favor.

Nunca fui muy buena ahorrando y veía casi imposible el hecho de irme de viaje sola por varios meses sin quedarme en la calle. Bueno, tampoco era tan naive de pensar que iba a ser la oportunidad de mi vida, pero por el trasfondo personal de mi viaje, en ese entonces sólo quería probar cosas nuevas.

Tal vez fue por eso que no me importaba no tener comodidades, sino vivir una experiencia totalmente distinta a las anteriores, descubriendo nuevos submundos y aportando un poco de valor a la sociedad (ya sé, sonó demasiado idealista, pero yo pensaba así).

Mis voluntariados tomaron lugar en distintas partes de Argentina y Chile, utilizando WorkawayHelpX y Worldpackers. Nunca fui muy amiga de la tierra y de los animales (salvo perritos y conejos), por ende, en vez de buscar un trabajo en granjas orgánicas o estancias en WWOOF, busqué directamente en hostels.

  Foto de cuando me animé a ir al Refugio Frey, en Bariloche (Río Negro, Argentina)

Foto de cuando me animé a ir al Refugio Frey, en Bariloche (Río Negro, Argentina)

Lo bueno que tienen los hostels, o al menos así lo veía yo, es que estás en medio de una zona turística y además puede que sientas que vivas en una gran casona con muuuchos "roomies" / compañeros de casa. ¡Sonaban a unas divertidas vacaciones!

El acuerdo suele muy simple: ofreces tu ayuda - ojo acá, no sé si decir ayuda o trabajo - a alguien que lo necesita, y ese alguien puede proveerte o no, algo que vos necesitas, como por ejemplo, alojamiento.

Repito, te lo puede proveer o no. Al tratarse de voluntariados, no existen obligaciones, pero en general si uno pide varias horas de trabajo, es lógico que ofrezca algo a cambio. Nada es gratis en la vida, señores.

Cuando buscás oportunidades de voluntariados en sitios específicos para ello, los anfitriones, a quienes llaman hosts, deben publicar sus condiciones de trabajo y lo que ofrecen a cambio. El tema es que todos publican casi lo mismo, y los requisitos son demasiado generales.

Un ejemplo muy común es que la mayoría pide ayuda para atender a los huéspedes, pero algunos sólo te piden que los asistas en el check in sin tocar la caja $$, mientras que otros te exigen que te encargues del dinero recaudado en tu horario de trabajo - que en temporada alta, suele ser mucho.

Por otro lado, cuando te ofrecen acomodamiento, no te dicen si tenés un baño disponible sólo para voluntarios o si tenés que compartir absolutamente todo con los clientes, o huéspedes del hostel.

De esta forma irás viendo que, si bien vos estás ahorrando dinero al hospedarte gratis, si sos de esas personas que en la vida normal de ciudad, son súper responsables y que se destacan por trabajar duro, puede que sientas que el acomodamiento que recibas a cambio de tu ayuda no sea acorde a tus esfuerzos.

A caballo regalado, no se le miran los dientes.. ¿pero qué pasa si debes trabajar para que te lo regalen?

En mi caso en particular, siempre fui de las que llegan temprano y se quedan horas extra para cumplir con todo lo asignado. No por querer ser la empleada del mes, sino simple política de trabajo.

Más allá de que estuviera de viaje, cuando se me asignaba una tarea la quería hacer bien. A veces metía la pata por ser principiante, y aún así quería aprender para no tener más fallas. De perfeccionista siempre tuve poco y nada pero, tal vez, por ser vendedora, sentía empatía por los huéspedes y quería tener todo bajo control.

Cuestión que semana tras semana, fui ganando experiencia, hasta que logré conseguir trabajo pago como recepcionista en tres hostels distintos.

En esta instancia cabe destacar que tengo un manejo de inglés a un nivel bilingüe, y por tal motivo también me fue fácil conseguir recomendaciones.

Como no me fui en muy buenos términos, no te voy a mencionar en qué lugares trabajé, pero básicamente te puedo decir que en cuanto a tipo de tareas, los voluntarios hacen casi lo mismo que los empleados. O sea, podrían ser empleados pagos, pero no. La diferencia entre un empleado de recepción de hostel y un voluntario, es que uno es fijo y el otro rotativo.

Por eso mismo, puedo compartirte con detalle cuáles son las tareas que podrías llegar a hacer y algunas recomendaciones para que aguantes y disfrutes de tu estadía.

Ojo, también podés guiarte con este listado a la hora de planear tus voluntariados, pidiéndoles a tus hosts que te den más detalles sobre lo que te toca hacer. Pero por favor, copate y no les envíes este post, simplemente pedí más información.


Posibles tareas de voluntarios de hostel:


  • ATENDER LA PUERTA

    Sos responsable de quien entra: ojo con dejar ingresar individuos sospechosos. Si te toca el turno noche, armate de valor para acomodar a los borrachos en sus habitaciones.


  • ATENDER LA RECEPCIÓN 

    Check in, check out, venta de excursiones, llamar taxis, etc etc. En el Check in, debes pedir datos, a veces cobrar, ver la disponibilidad de habitaciones si no tienen reserva. Para eso también debes aprender a usar cada sistema de reservas porque en general son creados en un Excel, con códigos de color distintos entre hostel y hostel. Es posible que puedas ganar comisiones al vender paseos y excursiones, así que no tengas vergüenza de llenarlos a preguntas a tus huéspedes sobre qué cosas tienen ganas de hacer. Estudiate el mapa y las distintas salidas para animarlos a reservar sus paseos cual vendedora de viajes. Quien te dice vos después podrás ir con lo que ganaste. Ojo, tampoco es un sueldo, generalmente ganas un 10 - 20% del valor total de la excursión.


  • TOMAR RESERVAS Y COBRARLAS

    Sos responsable de que los huéspedes paguen su estadía, y llevar un control de pagos. Que ningún huésped se te haga el vivo con sus cuentitas pedorras. Siempre usá una calculadora y leé todas las notas de sus reservas, a veces te deben dinero de excursiones. Preparate para un curso acelerado de hotelería.


  • GUARDAR EL DINERO DE LA CAJA 

    En el bolsillo, por ejemplo. Los hostels chicos no suelen tener un sistema de cajas en donde registrar el dinero que entra y que sale. Por eso mismo, tomá nota de lo que vayas cobrando, para que cuando te toque rendir el dinero de tu turno no te falte nada. Si falta algo, vos debes reponerlo de tu bolsillo.


  • ATENDER EL TELÉFONO 

    "¡Hola! No, el dueño no está..." Sí, muchas veces vas a ser la única persona responsable del lugar. Por eso, pedile al dueño instrucciones sobre qué deberías decir cuando alguien llama. Si tomás reservas telefónicas en temporada alta estarías en el nivel II del curso de hotelería acelerado.


  • SERVIR Y LIMPIAR EL DESAYUNO 

    Preparar el café, calentar la leche y el agua para el té. Acomodar la vajilla y alimentos para el desayuno. A veces toca también hacer el pan o las masitas el día anterior. Cuando termina el horario del desayuno, levantá rápido lo que sobró porque después tenés que ir corriendo a hacer los check outs y limpiar las habitaciones.


  • MANTENER EL ORDEN, TANTO DEL AMBIENTE COMO DE LAS PERSONAS

    En este punto vas a entender a tu vieja cuando te cagaba a pedos de chiquitx. Lo que se desordena y se ensucia lo podés limpiar vos o se lo podés exigir a los huéspedes, según la situación y las reglas de cada hostel. Hablando de reglas, la mayoría de los hostels tienen un horario de "silencio" o descanso. Si hay alguien haciendo ruido a media noche, ahí vas como la policía a callarlos.


  • ATENDER CUALQUIER PROBLEMA DE LOS HUÉSPEDES

    Desde decirles la clave del wi fi, hasta pedir una ambulancia. Como me ha pasado una vez, si uno se quiebra un pie llegando al hostel, ahí estás para socorrerlo.


  • CAMBIAR LAS SÁBANAS Y HACER LAS CAMAS 

    Luego del check out, toca cambiar las sábanas de las personas que se fueron, y dejar las habitaciones limpias para el nuevo check in. A veces es mejor no saber de quién es cada cama...


  • LIMPIAR LOS BAÑOS 

    Enteros. Inodoro incluido. Sin importar lo asquerosos que estén. Y que no te sorprendan los troncos. Parece que hay países en donde no se tira la cadena para cuida el agua...


  • BUENO, EN REALIDAD A VECES DEBES LIMPIAR TODO 

    Juntar y sacar la basura, barrer todos los rincones, pasar el trapo, lustrar, lavar sábanas, limpiar la cocina, hornallas, microondas, heladera, etc.


  • HACER LAS COMPRAS 

    y, a veces, cocinar para las cenas comunitarias.

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  • HACER HORAS EXTRAS (IMPLÍCITAMENTE).

    Porque no le vas a decir NO a un huésped que te pida ayuda en tus horas libres. O sea, en general los huéspedes no saben que sólo trabajás por algunas horas, y por lo tanto cuando no vean al voluntario de turno, te van a pedir ayuda a vos. Mi recomendación para no trabajar extra es esconderte en tu habitación o salir a pasear - por algo estás de viaje, ¿no?. Por nada del mundo te quedes mirando la tele porque te van a ir a pedir ayuda y la situación suele ser bastante incómoda.

  • ESCONDERSE Y CUBRIR A LOS DUEÑOS EN CASO DE HABER INSPECCIONES MUNICIPALES. 

    tal como lo acabo de escribir. Nota: Ellos pueden recibir multas de más de mil dólares, o incluso tener que clausurar el negocio, si la AFIP (Hacienda) se entera de que tienen gente trabajando en un marco informal, por no decir trabajo en negro.

Hey, dueños de hostels, no soy una resentida.

Te preguntarás por qué te comparto todos los detalles, ¿cierto?

Cuando estuve de encargada de hostel, contactando a los voluntarios para que vengan a trabajar, sentía la necesidad de decirles todo esto de antemano, pero no podía ya que tal vez nadie querría aplicar.

En mi caso, como recepcionista casi permanente, tenía que encargarme de que todas las tareas estuviesen hechas, sin vueltas. Si los voluntarios no limpiaban bien un baño, ahí me metía yo a hacerlo. Si no tenían ganas de atender a un huésped enojado, ahí iba a poner la cara.

Me hacía cargo porque era la única asalariada, y al haber sido voluntaria anteriormente, sentía que no debía sobrecargarlos de trabajo. Tampoco era justo que yo hiciera todo, y fue así hasta que decidí volverme a la ciudad.

Limpiar o atender tanta gente no era lo que me molestaba. Me ponía mal el hecho de saber que éramos un equipo que trabajaba muchas horas, llevando adelante un negocio del cual sólo ganábamos monedas, o en el caso de los voluntarios, una cama y comidas de muy bajo costo.

Si bien nos divertíamos con los huéspedes, que no eran ni más ni menos que otros viajeros como nosotros, no era molestia ayudarlos con infomación, compartir comidas y caminatas, pero siempre llega ese momento en que sentís la gran responsabilidad del trabajo.

La lupa de esta situación podría estar sobre los dueños, sobre por qué no contratan empleados o por qué tienen que ahorrar tanto que no pueden pagar un mini salario al que trabaje tantas horas en su negocio.

Sin embargo, hablando con algunos de ellos se puede entender que la situación económica en general es muy delicada y por eso tienen que bajar los costos lo más que puedan, por más que signifique cambiar de staff cada dos semanas y arriesgarse a ser multados por tener empleados en negro.

Un voluntariado es un voluntariado. Siempre hay grises.

Varias veces quedé atrapada en el medio, por un lado, los dueños me exigían que los voluntarios debían trabajar más, y por el otro, los voluntarios reclamando mejores condiciones de alojamiento. No me quedaba otra que escuchar y contestarles a ambas partes siempre lo mismo: "Sos libre de hacer lo que quieras, esto es un voluntariado".

Lo que me hizo escribir esta nota fue el querer volver a hacer un voluntariado, no por ayudar a una persona a ganar más dinero, sino por querer viajar para hacerle bien a alguien que realmente lo necesite. Si en una de esas quiero volver a este esquema, por lo menos sé que estoy mentalmente preparada para hacerlo. O mejor aún, si alguien me quiere explotar, espero que sea para hacer algo que me guste.

Tal vez debería ser yo quien cambie la manera de ver las cosas, y tratar de ser más positiva, pero cuando las cosas se ven, se ven. Y no tengo mejor remedio que expresar y compartir.

Si a pesar de haber leído mi presentación sobre las partes negativas de este tipo de voluntariados, todavía estás planeando trabajar en un hostel, me cebo!!! Quiero que sepas que te doy todo mi apoyo 100% y me encantaría, me encantaría, que me cuentes tu experiencia.


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Autora: Gabriela Higa

Hey, soy Gab.

Mi misión es ayudarte a fluir como una ninja para que disfrutes de tu vida, escribiendo a diario en este blog sobre Productividad, Ventas y Visibilidad Online. Tambien ofrezco cursos online para ninjas avanzadas y gestiono cuentas de Pinterest para Empresas.

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